Retomo este tema que tanto apasiona para hablar de un director de cine que ha sido muy importante en China. Ang Lee ha sido el responsable del auge del cine épico, de efectos más grandiosos que realistas, estrenando el uso de cables para rodar escenas de lucha y haciendo de la fotografía un elemento imprescindible. Con su película Tigre y Dragón, las peleas coreografiadas y desafiando la ley de la gravedad se hacen presentes en otros títulos.
Esta película, que estaba protagonizada por Chow Yun Fat, Michelle Yeoh y Zhang Ziyi, consiguió varios premios Oscar, entre ellos a la mejor banda sonora.
Pero Ang Lee no es solo el director de Tigre y Dragón, sino que también ha tratado temas más actuales y polémicos. Ha reflejado en contraste de las costumbres chinas con la occidentales, algo que él mismo conoce muy bien, porque ha crecido en Estados Unidos, donde ha compartido estudios de cine con algunos directores como Spike Lee..
La primera película con la que se dio a conocer a nivel internacional trataba el tema de la inadaptación a otras costumbres, y se titulaba Manos que empujan. Esto ocurrió en el año 1992, y al año siguiente estrenó El Banquete de bodas, en la que insistía, en tono de comedia, en las diferencias de costumbres entre personas de origen chino que crecen en Estados Unidos y sus familiares, que siguen en China.
En 1994 estrenó Comer, beber, amar, una película que consagró su éxito como director, y hasta que en 2001 estrenó Tigre y Dragón, había realizado Sentido y sensibilidad y La tormenta de hielo.
Tras el éxito de Tigre y Dragón, llegó Hulk, en 2003, demostrando una vez más que es capaz de dedicarse a cualquier género cinematográfico, en 2005 Brokeback Mountain, y en 2007 Deseo, peligro.
Si queremos entender mejor el cine que se hace en China, tenemos que tener en cuenta que allí se produjo una revolución cultural que afectó también al séptimo arte.
En 1982, una generación de directores se graduaron en la Academia de Cine en Pekin. Se le llamó La Quinta Generación, y estuvo compuesta, entre otros por Zhang Yimou, Tian Zhuangzhuang, Chen Kaige y Zhang Junzhao. Decidieron aleharse del estilo tradicional a la hora de contar una historia y algunos han tenido una gran proyección internacional.
Chen Kaige rodó en 1984 su película Tierra amarilla, en la que contó con Zhan Yimou como director de fotografía. Después rodó La gran parada y El rey de los niños, pero su obra más importante, en cuanto a su proyección internacional es Adiós a mi concubina, de 1993 y que fue nominada a dos Oscar y ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Trata de la historia de dos actores de ópera china, y para mi gusto, es una película preciosa.
Y posteriormente ha rodado otras películas menos conocidas, como Temptress, El emperador y el asesino y cambiando radicalmente, una película rodada en inglés, Suavemente me mata. Sin embargo, esta obra fue muy criticada, y no para bien.
Lo más reciente de este director es Soñando juntos, del año 2002, con la que ganó la Concha de Plata en el Festival de Cine de San Sebastián, y La promesa. Con estas dos películas ha retomado las historias épicas.
Como anécdota, ha trabajado también como actor, en El Último emperador, El emperador y el asesino y Soñando juntos.
Retomo el tema de Alfred Hitchcock, después de un paréntesis.
Tras rodar Recuerda, con Ingrid Bergman y Gregory Peck, rodó en 1946 Encadenados (Notorious), con la misma actriz junto a Cary Grant y Claude Rains como tercero en discordia en una historia de amor y espionaje.
Tras esta película, Ingrid Bergman dejó de trabajar para él, empezaba su etapa con Roberto Rossellini que no fue solo profesional. Un año más tarde, Gregory Peck repitió con Hitchcock en El Proceso Paradine, una película de juicios, en la que coincidió con Charles Laughton, además de con Ann Todd y Alida Valli, entre un largo reparto. En la película se narra cómo el abogado de una mujer, Magdalena Paradine,investiga sobre el caso y duda sobre la inocencia de su defendida.
Esta película tenía un guión escrito entre Alma, la mujer de Hitchcock, David O.Selznick y Robert Hichens. En 1948 llegó una película que me encanta, La soga (Rope), protagonizada por James Steward, un gran actor que trabajó más veces con Hitchcock, como un icono de persona capaz de sobreponerse a las adversidades. La Soga trata de dos estudiantes de Criminología que pretenden demostrar que existe el crimen perfecto,en medio de una fiesta, hasta que llega su profesor (Steward) para desmontar sus teorías.
El guión mantenía el suspense todo el tiempo, y sin querer desvelar lo más importante del argumento, por si alguien no la ha visto, mantiene delante de nuestras narices durante todo el tiempo a la víctima del crimen. Pero en 1948 ocurre otro hecho importante para el cine de Hitchcock, cuando él conoce a Grace Kelly, otra rubia que iba a ser objeto de sus obsesiones.
Ahora que por fin funciona esto, y antes de que se vuelva a estropear, aprovecho para traeros un nuevo post sobre Hitchcock.
Como decía anteriormente, Hitchcock tuvo una etapa americana. En 1939 se fue a vivir a Estados Unidos, después de ser contratado por David O. Selznick, el productor de Lo que el viento se llevó.
A partir de ese momento dirige Rebeca en 1940, que ganó el Oscar a la mejor película y a la mejor fotografía. A mí siempre me ha fascinado Rebeca, en la que no vemos en ningún momento a la mujer que le da el nombre, solo la conocemos por lo que de ella se dice, a cambio, sí vemos a la mujer que queda paralizada y apocada ante el recuerdo constante de Rebeca, su influencia en todos y también en cada detalle de la casa, la mansión Manderley, que es un personaje más, recargada de recuerdos de la antigua dueña, que sobrecoge, llena de sombras que oprimen el pecho. Estaba protagonizada por Joan Fontaine, el gran Laurence Olivier y como ama de llaves, Judith Anderson, que bordaba su papel.
Aquí están Joan Fontaine y Laurence Olivier, en un momento de la película.
Después de Rebeca llegó Sospecha (Suspicion), la primera película en la que Alfred trabajó con un actor que repitió con él: Cary Grant. También aparecía Joan Fontaine, en el papel de una rica heredera que conoce a un hombre guapo y simpático (Cary Grant, por supuesto) en un tren y en poco tiempo se casan. Pero la felicidad durará poco cuando ella descubra que su encantador marido se divierte apostando y gastando el dinero alegremente. Cuando muere un amigo en extrañas circunstancias, ella teme que será la siguiente, y sospecha de su propio marido. Joan Fontaine le daba al papel de la protagonista la vulnerabilidad necesaria, y Cary Grant el encanto que te hace dudar si realmente alguien como él puede convertirse en un asesino.
La colaboración de Cary Grant con Hitchcock fue muy importante, porque en aquellos años, algunos actores temían que si trabajaban con el director, perderían prestigio. Las películas de Hitchcock tenían un gran éxito de público, pero para los críticos era cine menor, mero entretenimiento sin interés.
Después de Sospecha, dirigió la versión americana de Sabotaje, La sombra de una duda (Shadow of a doubt) en la que el encantador tío de una familia se presenta en casa de su hermana y una de las sobrinas sospecha que es un asesino, Náufragos (life Boat), que se desarrolla íntegramente en una lancha, y Recuerda, protagonizada por Ingrid Bergman y Gregory Peck. Para que ella participara en la película tuvo que convencerla David O. Selznick, porque Ingrid Bergman no creía en su química con Gregory Peck. Como detalle muy interesante, aparece una escena de un sueño en la que colaboró Dalí. Creo que pocos podrían haberlo hecho así. Pero esa no será la última película de Hitchcock ruede con Ingrid Bergman, ni en la que se sienta fascinado por las rubias, él, acomplejado por su obesidad. Empezaba una larga sucesión de actrices que le iba a marcar en su carrera...
Como dije en mi anterior post sobre Hitchcock, no es hasta la tercera película cuando él empieza a rodar a su manera. Esa película, de 1926, se titulaba El enemigo de las rubias (The Lodger), basada en una novela en la que se relatan una serie de crímenes. Empiezan las películas de suspense y también sus apariciones como un juego, que se convirtieron en una costumbre para él, desafiando al espectador a encontrarle en una escena.
Pero hay una película muy importante que rodaría más tarde, que se titula "La muchacha de Londres" (Blackmail), que también se conoce como Chantaje y se rodó en 1929. Es la primera película sonora rodada en Reino Unido y además de dirigirla, Hitchcock escribió el guión. Posteriormente, entre 1931 y 1933 dirigió Juego Sucio y Valses de Viena (¿a que nadie se lo imaginaba?), y otras películas sin trascendencia en su carrera, que no fueron de su agrado. Y tampoco se le llama El Mago del Suspense por ese tipo de películas. Entonces llegó El hombre que sabía demasiado, en 1934, con Peter Lorre, un actor de lo más inquietante siempre.
El hombre que sabía demasiado es un auténtico thriller, y le seguirán otras películas también geniales del género, Los 39 escalones, en 1935, Sabotaje, Inocencia y juventud y Alarma en el expreso. Estas películas pertenecen a su etapa inglesa, incluso algunas tienen su versión americana dirigidas por él, como Sabotaje y El hombre que sabía demasiado.
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Solo él podía hacer una nueva versión de sus películas y que fueran buenas, no como alguna aberración perpetrada hace pocos años, en la que pretendían hacer una versión de Psicosis. Seguramente Hitchcock se removió en su tumba cuando alguien se atrevió a algo así... Pero ya hablaré de Psicosis más adelante.
Bien, habíamos dejado al pobre niño Alfred entre rejas, aterrorizado, después de la "pequeña" broma a la que se vio sometido por su propia familia. Esta experiencia le traumatizó y marcó una de sus obsesiones: la sensación de haber sido acusado injustamente por algo. Aunque más adelante afrontaré ese tema, me parece importante que se sepa por qué le obsesionó tanto.
Estudió en un colegio religioso, pero pronto empezó a trabajar. Era la época del cine mudo y Hitchcock hacía los rótulos para las películas en la compañía Famous Players Lasky. Esto es importante, porque una vez más, se ve como antes, los directores de cine llegaban a dirigir depués de haber desempeñado diversos oficios en el mundo del cine, después de haber aprendido desde dentro. Mientras trabajaba para esa compañía, conoció a la mujer con la que después se casó, Alma Reville.
Alma siempre ha sido muy desconocida, ¿quién pensaría que esa mujer apoyó a Hitchcock en su carrera, y trabajó como guionista y ayudante de direcion? Pues eso es lo que ella era, cuando se conocieron, viajó con él, estuvo a su lado en los rodajes y le comprendió. No fue simplemente una señora que se quedaba en su casa.
En 1925 dirige la que se considera oficialmente su primera película, titulada El Jardín de la Alegría (The Pleasure Garden) después de haber trabajado como ayudante de producción y guionista. Pero al parecer, antes de esa película dirigió Número 13, que no se estrenó comercialmente. El Jardín de la Alegría se rodó en Munich, y durante el rodaje sufrieron los problemas económicos por lo caro que era el material. Durante toda su vida, Hitchcock fue un hombre muy ahorrador o si se quiere, algo tacaño, y le marcó en su forma de rodar. Antes de rodar cada toma, dibujaba todos los detalles, los encuadres y la acción. Es lo que ahora se llama Storyboard, pero él lo utilizaba para no malgastar película en experimentos.
Hasta su tercera película, no empezó a hacer realmente el tipo de cine que él quería...
Uno de los directores de cine más carismáticos y estudiados ha sido Alfred Hitchcock. Sus películas, de mucho éxito de público, tienen unas claves que no se pueden mencionar de pasada y ya está, porque ienen la influencia de un hombre con muchos matices en su forma de ser.
Podría enumerar los títulos de sus películas de manera exhaustiva, pero no haría justicia al cine de Hitchcock. Por eso voy a dedicarle varios post.
La causa por la cual me interesa tanto es porque, aparte de la razón obvia, sus películas, hace tiempo leí un libro sobre Hitchcock que me pareció fascinante. Lo escribió otro gran director, François Truffaut, y mientras lo leía, comencé a comprender muchas claves de las pelíulas de Hitchcock, llegué a comprenderle, entendí sus obsesiones, el por qué de su forma de rodar. El libro, por si tenéis oportunidad de encontrarlo, se titula El cine según Hitchcock y está editado por el Círculo de Lectores.
Precisamente esta es una de las fotos que aparecen en el libro, y en la que se puede ver a Hitchcok junto a Truffaut. Dos directores geniales con formas distintas de ver la vida y de hacer cine.
Para ir empezando, os contaré que su nombre completo era Alfred Joseph Hitchcock, nació el 13 de Agosto de 1899, en Leytonstone, Londres. Nació en una familia católica de firmes convicciones y muy estricta. Sus padres tenían un pequeño negocio. Solía ser un niño reservado. En el libro al que antes me he referido, él mismo cuenta una anécdota en la que, siendo pequeño, su familia quiso inculcarle disciplina, pidiendo a la policía que le encerrara en una celda durante unos minutos, para que viera lo que le pasaba a la gente que se portaba mal. Aunque fue muy poco tiempo, esa experiencia le marcó para siempre, y seguiramente fue la que le hizo dirigir películas sobre hombres que se encuentran en el lugar y en el momento equivocado, huyendo de un castigo injusto.
Tim Burton es uno de mis directores favoritos por ser fiel a un estilo propio, que no responde a modas, por eso le dedico este post. Tal vez a más de uno le disguste su estética gótica, pero eso es lo que más me gusta de él, porque estoy harta de ver tanto convencionalismo en casi todo el cine.
Nació en Burbank, California, en 1958 y se caracterizó desde pequeño por su imaginación y una forma de ser excéntrica. Desde el principio fue un admirador de las películas de terror y de serie B, y del actor Vincent Price, protagonista de muchas de esas películas, que solían adaptar relatos de Edgar Allan Poe. Todo ese cóctel formó en su cabeza un mundo propio que le ha inspirado siempre en las historias que ha llevado al cine.
Su comienzo en el mundo del cine lo consiguió a través de Walt Disney, por una beca para aprender animación que tanto le ha servido en su carrera. Su trabajo para Disney fue en la primera adaptación de El Señor de los Anillos y posteriormente en Tob y Toby, pero su estilo chocaba con el de Disney y modificaron todo su trabajo en esta última. Mientras, él comenzó a crear la historia que se convertiría en Pesadilla antes de Navidad, años después.
Comenzó a dirigir él mismo, primero un cortometraje titulado Vincent, con su propio estilo, como tributo a su admirado Vincent Price, en 1982, y después Frankenweenie, que trata de un niño que intenta resucitar a su perro. A Disney estas temáticas le parecían poco apropiadas para el público infantil y a pesar de las buenas críticas, evitó la distribución.
En 1985 dirigió La Gran Aventura de Pee-Wee, su primer largometraje y le sirvió para conocer al compositor Danny Elfman, que ha colaborado en casi todas sus películas, añadiendo en gran medida misterio con una música que yo llamaría laberíntica, desasosegante en algunos momentos.
En 1988 dirigió Bitelchús (Beetlejuice), una comedia de humor negro con un fantasma bastante repulsivo como protagonista. Reconozco que esta no está entre mis favoritas. Lo importante de esta película es que trabajó por primera vez con Michael Keaton, un actor con una mirada peculiar que en seguida llamó su atención.
La película tuvo éxito comercial y consiguió un Oscar al mejor maquillaje. A raíz de su trabajo con Michael Keaton, decidió contar con él en su adaptación de Batman, en 1989. Los productores pusieron el grito en el cielo cuando vieron que el protagonista no sería un actor de aspecto atlético y él justificó su elección en que quería reflejar la doble vida de un hombre de aspecto normal que por la noche se disfraza de hombre-murciélago. La mirada inquietante del actor pesó en su elección y confirió al personaje un dramatismo y una profundidad nuevas en ese tipo de cine, y que ahora está de moda.
Batman fue un gran éxito comercial a pesar del pesimismo de los productores de la película. El año siguiente dirigió Eduardo Manostijeras, protagonizada por Johnny Depp, su actor fetiche desde entonces. Trabajó en esta película con su admirado Vincent Price, en el que fue su último papel, como inventor excéntrico. La estética de la película era una mezcla de gótico y años 60, de colorines y vestiditos tipo Jackie Kennedy, que chocaban entre sí, como choca el personaje de Edward con la sociedad convencional de la ciudad en la que intentan convertirle en quien no es. Esto tiene un paralelismo con la forma de ver la vida del propio Tim Burton.
En 1992 dirigió Batman Vuelve, debido a los buenos resultados de la primera adaptación del personaje. Repitió con Michel Keaton como protagonista. Tuvo control en cuanto a lo creativo acompañó a Michael Keaton de Michelle Pfeiffer y Danny DeVito. Fue una película mucho más tétrica que la primera adaptación de Batman. Mientras Tim Burton se dedicaba a Batman Vuelve, produjo la adaptación de la historia que creó años atrás, Pesadilla Antes de Navidad, que dirigió Henry Selick con la estética personal de Burton, personajes macabros y un protagonista que busca realizarse, mediante la realización de un sueño. Personalmente, esta es una de mis favoritas y tiene una banda sonora que me encanta. Danny Elfman interpretaba a Jack Skellington, el protagonista, en las canciones.
Se estrenó en 1993 y se convirtió en una película de culto.
En 1994 se estrenó Ed Wood, una película sobre el que se ha llamado el peor director de la historia. Era un homenaje al cine de serie B que Tim Burton veía con admiración desde su infancia. Contó con un reparto que incluía, además de Johnny Depp, a Martín Landau, Bill Murray en un papel completamente distinto de los que había hecho, Lisa Marie, su pareja, entre otros. Para mí es una de sus mejores películas.
Otro homenaje suyo al cine que veía de pequeño fue Mars Attacks! Combina la ciencia ficción de serie B y los desastres, con una estética peculiar, tipo años 50 y 60, paródico. Tuvo un reparto coral con un Jack Nicholson que para mí es lo mejor de la película, con dos personajes distintos.
Tuvo un gran éxito comercial. A mí no es que me apasione, aunque tiene momentos realmente graciosos, con el sentido del humor irónico de Tim Burton.
En 1999, Tim Burton volvió a la temática sobrenatural con Sleepy Hollow: La leyenda del Jinete sin cabeza. La protagonizó Johnny Depp una vez más, encarnando el papel de un detective aprensivo y meticuloso que tiene que investigar unos extraños crímenes. El personaje del jinete lo encarnó Christopher Walken.
No solo tuvo éxito comercial, sino que además le hizo ganar varios premios.
Posteriormente, en 2001, dirigió El Planeta de los Simios, alejándose de su estilo sobrenatural. De hecho, es una rareza en su filmografía porque es la película que menos sigue su estilo. En el reparto se encuentra también Helena Bonham- Carter, su nueva pareja, con la que ha trabajado desde entonces en todos sus proyectos.
En 2003 dirigió Big Fish como encargo de Disney, que supuso un éxito en cuanto a premios, al estar nominada en cuatro categorías a los Globos de oro. Su siguiente película fue en 2005 la adaptación de la novela de Roal Dahl, Charlie y la Fábrica de Chocolate, protagonizada por Johnny Depp como Willy Wonka. Tuvo un enorme éxito comercial y tiene una estética extraña, acorde con la historia y el peculiar mundo propio de Tim Burton.
Como en cada colaboración de Depp y Burton, el primero se reinventó a sí mismo en su interpretación. Esto es lo que ha hecho que Tim Burton se encuentre tan cómodo con el actor, porque dice que siempre es como si trabajaran juntos por primera vez.
Después dirigió otra película de animación que se estrenó en 2005, La Novia Cadáver. Vuelve a utilizar una estética gótica en una historia de amores frustrados y un compromiso accidental entre el protagonista, Victor, y la novia cadáver, la desafortunada Emily, víctima de un engaño. Las voces de los personajes pertenecen a Johnny Depp, en quien se inspiraron para el protagonista, Helena Bonham- Carter, Emily Watson, Tracey Ullman, entre otros. La banda sonora, espectacular, como la de Pesadilla antes de Navidad, fue compuesta por Danny Elfman, que llegó a interpretar, poniendo la voz a un personaje en las canciones.
Se mezclan en la historia el mundo natural y el sobrenatural, en una de las películas de Tim Burton que más me gustan, y que se ha convertido en objeto de culto.
Y su último trabajo se titula Sweeney Todd: el barbero de la calle Fleet. Se trata de un musical al puro estilo de Tim Burton, con un protagonista misterioso, protagonizado por Johnny Depp, cómo no. Esta no la he visto, así que no comento nada, pero cuando lo haga, diré lo que me parece. Mucha gente me ha hablado mal de la película, pero prefiero verla por mí misma y sacar conclusiones.
Me conocéis como Selene de Nebulae y como el cine es una de mis grandes pasiones, he decidido que era el momento de dedicarle un blog entero. No esperéis que hable de los estrenos de la semana, porque a mí eso no me va, sino del cine que a mí me interesa. Jamás hablo de una película que no he visto ni pretendo que este blog sea una guía.
Mi actor favorito es Gary Oldman.
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BANDAS SONORAS
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