Esta película de Kieslowski me impresionó mucho por su belleza cuando la vi. Desde entonces se ha convertido en una de mis imprescindibles. Y además está su banda sonora, que es de las más bonitas que he oído. La compuso Zbigniew Preisner, un compositor polaco que tiene una sensibilidad especial. Os dejo dos videos:

Esta primera pieza se titula Van den Budenmayer.

Y el segundo video corresponde con Las Marionetas. Delicado, de una belleza exquisita.