Alfred Hitchcock (4ª parte)
Ahora que por fin funciona esto, y antes de que se vuelva a estropear, aprovecho para traeros un nuevo post sobre Hitchcock.
Como decía anteriormente, Hitchcock tuvo una etapa americana. En 1939 se fue a vivir a Estados Unidos, después de ser contratado por David O. Selznick, el productor de Lo que el viento se llevó.
A partir de ese momento dirige Rebeca en 1940, que ganó el Oscar a la mejor película y a la mejor fotografía. A mí siempre me ha fascinado Rebeca, en la que no vemos en ningún momento a la mujer que le da el nombre, solo la conocemos por lo que de ella se dice, a cambio, sí vemos a la mujer que queda paralizada y apocada ante el recuerdo constante de Rebeca, su influencia en todos y también en cada detalle de la casa, la mansión Manderley, que es un personaje más, recargada de recuerdos de la antigua dueña, que sobrecoge, llena de sombras que oprimen el pecho. Estaba protagonizada por Joan Fontaine, el gran Laurence Olivier y como ama de llaves, Judith Anderson, que bordaba su papel.
Aquí están Joan Fontaine y Laurence Olivier, en un momento de la película.
Después de Rebeca llegó Sospecha (Suspicion), la primera película en la que Alfred trabajó con un actor que repitió con él: Cary Grant. También aparecía Joan Fontaine, en el papel de una rica heredera que conoce a un hombre guapo y simpático (Cary Grant, por supuesto) en un tren y en poco tiempo se casan. Pero la felicidad durará poco cuando ella descubra que su encantador marido se divierte apostando y gastando el dinero alegremente. Cuando muere un amigo en extrañas circunstancias, ella teme que será la siguiente, y sospecha de su propio marido. Joan Fontaine le daba al papel de la protagonista la vulnerabilidad necesaria, y Cary Grant el encanto que te hace dudar si realmente alguien como él puede convertirse en un asesino.
La colaboración de Cary Grant con Hitchcock fue muy importante, porque en aquellos años, algunos actores temían que si trabajaban con el director, perderían prestigio. Las películas de Hitchcock tenían un gran éxito de público, pero para los críticos era cine menor, mero entretenimiento sin interés.
Después de Sospecha, dirigió la versión americana de Sabotaje, La sombra de una duda (Shadow of a doubt) en la que el encantador tío de una familia se presenta en casa de su hermana y una de las sobrinas sospecha que es un asesino, Náufragos (life Boat), que se desarrolla íntegramente en una lancha, y Recuerda, protagonizada por Ingrid Bergman y Gregory Peck. Para que ella participara en la película tuvo que convencerla David O. Selznick, porque Ingrid Bergman no creía en su química con Gregory Peck. Como detalle muy interesante, aparece una escena de un sueño en la que colaboró Dalí. Creo que pocos podrían haberlo hecho así. Pero esa no será la última película de Hitchcock ruede con Ingrid Bergman, ni en la que se sienta fascinado por las rubias, él, acomplejado por su obesidad. Empezaba una larga sucesión de actrices que le iba a marcar en su carrera...














Ra dijo
Siempre me ha cautivado “Rebeca” me parece una historia de amor maravillosamente contada con esa intriga magistral, “Sospecha” para mi es una de las mejores películas de Hitchcokc además de que Cary Grant es uno de mis actores favoritos. Desde luego los que tuvieron un gran acierto fueron los críticos de la época, como casi todos los de su profesión son directores o actores frustrados arremeten contra todo lo que es bueno.
Un besazo
18 Noviembre 2008 | 04:18 PM