Cuando veo las escenas que encontraréis a continuación, me parto. Aunque no me gustan al 100% las películas de los Hermanos Marx, pienso que tienen grandes virtudes. Suelen estar llenas de diálogos hilarantes, sobre todo los protagonizados por Groucho, mi favorito. Además, al ser ellos artistas criados en una familia dedicada al vodevil, sabían hacer de todo. Por eso había tantas escenas musicales en sus películas, en las que sobre todo Harpo y Chico demostraban su destreza con innumerables instrumentos.

La primera escena hilarante pertenece a Una noche en la ópera. Se trata de la escena del camarote. ¿Quién no se ha sentido alguna vez así viajando en el metro...?

La segunda escena, pertenece a Sopa de Ganso, y en ella aparecen Groucho Marx y Margaret Dumont. Una vez más, la pobre mujer se topa con la verborrea de Groucho.

Y mi favorita, por razones personales, es la famosísima escena de Una Noche en la ópera en la que Groucho y Chico leen el contrato. Voy a tomar nota, a lo mejor resulta bien leer a esa velocidad los contratos... Quién sabe.