Retomo el tema de Alfred Hitchcock, después de un paréntesis.
Tras rodar Recuerda, con Ingrid Bergman y Gregory Peck, rodó en 1946 Encadenados (Notorious), con la misma actriz junto a Cary Grant y Claude Rains como tercero en discordia en una historia de amor y espionaje.
Tras esta película, Ingrid Bergman dejó de trabajar para él, empezaba su etapa con Roberto Rossellini que no fue solo profesional. Un año más tarde, Gregory Peck repitió con Hitchcock en El Proceso Paradine, una película de juicios, en la que coincidió con Charles Laughton, además de con Ann Todd y Alida Valli, entre un largo reparto. En la película se narra cómo el abogado de una mujer, Magdalena Paradine,investiga sobre el caso y duda sobre la inocencia de su defendida.
Esta película tenía un guión escrito entre Alma, la mujer de Hitchcock, David O.Selznick y Robert Hichens. En 1948 llegó una película que me encanta, La soga (Rope), protagonizada por James Steward, un gran actor que trabajó más veces con Hitchcock, como un icono de persona capaz de sobreponerse a las adversidades. La Soga trata de dos estudiantes de Criminología que pretenden demostrar que existe el crimen perfecto,en medio de una fiesta, hasta que llega su profesor (Steward) para desmontar sus teorías.
El guión mantenía el suspense todo el tiempo, y sin querer desvelar lo más importante del argumento, por si alguien no la ha visto, mantiene delante de nuestras narices durante todo el tiempo a la víctima del crimen. Pero en 1948 ocurre otro hecho importante para el cine de Hitchcock, cuando él conoce a Grace Kelly, otra rubia que iba a ser objeto de sus obsesiones.











Sigo sin entender el por qué este hombre no se llevó un Oscar, porbablemente en estos tiempos sería catalogado como otro Shyamalan y arrasaría con todo.
Pues solo se debe a que la crítica le despreciaba y no le consideraba un director de cine serio. Para ellos su cine era mero entretenimiento. Como si el entretenimento fuera algo malo. Tiene que haber películas de todo tipo.
Muchos besos.